martes, 5 de mayo de 2015

Enfriador ecológico en México

Cuando era niña, recuerdo que mi madre colocaba agua hervida en una gran vasija de barro cocido y siempre había agua fría, ¡como recién salida del refrigerador! y esta práctica viene desde tiempos prehispánicos, por lo que no es desconocido que nuestros antepasados ya usaban la virtud del barro para mantener frescos sus alimentos y bebidas.
Sin embargo, el barro no es de uso exclusivo en México, en África del norte se usan dos vasijas de diferente tamaño una dentro de otra, rellenando de arena húmeda la división entre las dos, esto para mantener por más tiempo los alimentos de todo tipo.
Actualmente, se usa dicha ecotecnología en localidades rurales de San Luis Potosí donde no hay electricidad. Mezclando materiales pétreos y barro fue retomada la idea de fabricar un refrigerador que se denomina ecológico y que permite incrementar el tiempo de conservación de alimentos, bebidas y sobre todo de medicamentos como la insulina que requiere frío para conservarse.  

Óscar Chávez Macías, cofundador de la compañía mexicana DEPRESA, comentó que el enfriador fue rediseñado por ellos y se llama “Ecoplanet”.
El enfriador mantiene una temperatura baja de hasta ocho grados centígrados, de acuerdo con las pruebas de campo realizadas en el norte de San Luis Potosí que es un lugar con clima muy seco.
La manera en que funciona el refrigerador ecológico es por medio de física clásica: primeramente se compone de dos contenedores, y entre ellos se deposita una mezcla húmeda de arena, grava, granzol, marmolina, tierra; posteriormente, se coloca a media sombra de manera que los rayos ultravioleta hagan contacto indirectamente, ya que entre más expuesto al exterior, mejor funciona. El propósito es evaporar el agua de la mezcla pétrea, ya que  esta acción extrae el calor de los alimentos o bebidas colocadas dentro del recipiente. “Roba calor de la comida que está adentro del enfriador y convierte el agua en vapor, este fenómeno es posible gracias a que la reacción requiere energía y la toma de los alimentos”, detalló el cofundador. 

La idea de EcoPlanet es llevarlo a casas sin luz eléctrica como en poblaciones rurales de las sierras. Sólo necesita para funcionar tres litros de agua, encontrarse a media sombra en un lugar ventilado y en un par de horas hace su función de enfriamiento.
Es interesante este proyecto ya que usa materiales amigables con el ambiente que están disponibles en nuestro país, todo con la finalidad de apoyar a las personas de zonas alejadas de la urbanización y de disminuir el impacto del uso de energías no renovables en el ambiente. El tiempo requerido para la elaboración de un enfriador es de tres semanas, y para que pueda ser rentable su producción se deben elaborar en serie, el costo de uno sólo es de $680 pesos aproximadamente. Prácticas ambientales como estás se deben apoyar sin lugar a dudas.

¡Te animas! 

2 comentarios:

  1. Excelente trabajo acá en mi país aún no se ha hecho un trabajo como este
    Y espero que lleguen proyectos como este

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  2. ¿Hay alguna manera de contactar con la empresa o el inventor?

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